Noé Pernía

Bertín Osborne y Franco de Vita bromean como si fuesen escolares al despedir la rueda de prensa que han ofrecido este lunes en el  lobby de un hotel madrileño. Debía acompañarlos también Carlos Baute pero no pudo asistir a la misma. Entre ambos repasaron los índices de la tragedia que aqueja a Venezuela y la negativa presidencial a reconocer la emergencia humanitaria.

Por este motivo, este próximo 21 de diciembre de 2016 Osborne encabezará un gran concierto con sus artistas amigos: Franco, Carlos y un tercer misterioso que se mantiene en la reserva hasta que pueda cuadrar su agenda y confirmar su asistencia. Algunos elucubran que se trata de Ricardo Montaner.

Ese día, Bertín presentará su nuevo disco “Va por ellas” en el Barclayard Center de Madrid al tiempo que le dará un espaldarazo al proyecto “Una medicina para Venezuela”. La dinámica es que cada asistente a este concierto podrá llevar de forma voluntaria algún medicamento o insumo que en la puerta de la sala recibirán los miembros de la organización “Una medicina para Venezuela” y la “Asociación Española Venezolana por la Democracia (Aseved)”.

Esta última es la única entidad en España que tiene permiso de Codevida, la Coalición de Organizaciones por el Derecho a la Salud y la Vida cuya sede está en Venezuela, para que en su nombre acopie todos los donativos que luego se embarcan por distintas vías hacia Caracas.

Este evento musical sella la legitimidad de Aseved que se vio envuelta en una polémica muy dura a raíz del evento que protagonizó Lilian Tintori, esposa del preso político Leopoldo López, cuando el pasado 8 de julio de 2016 organizó una jornada de donaciones de medicamentos que sobrepasó la capacidad de gestión y logística de sus operadores.  

El partido español Podemos, de tendencia izquierdista y simpatizante del chavismo, aprovechó el incidente para atacar a los activistas venezolanos que se encargan de facilitar la ayuda humanitaria para Venezuela.

Vanessa Pineda, presidenta de Aseved, ha pedido en la rueda de prensa que las medicinas que sean donadas no tengan fecha de caducidad antes de los quince meses para que puedan tener un rango de almacenamiento prudencial hasta que se logren enviar a Venezuela.